{"id":479,"date":"2024-09-09T20:23:04","date_gmt":"2024-09-09T20:23:04","guid":{"rendered":"http:\/\/literariacentro.org\/revista-4\/?p=479"},"modified":"2024-11-16T20:04:45","modified_gmt":"2024-11-16T20:04:45","slug":"suerte-de-un-enterrador","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/literariacentro.org\/revista-4\/textos\/suerte-de-un-enterrador\/","title":{"rendered":"La suerte de un enterrador"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 14pt;\"><em>Annabell D\u00edaz Su\u00e1rez<\/em>*<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 14pt;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 14pt;\">Es mi suerte, La Divina Providencia me premi\u00f3 por ser un buen hombre. Haciendo siempre este trabajo de mierda sin quejarme ni un poquito. Ya s\u00e9, est\u00e1 el tema de los chinos en aquel mil novecientos once, \u00bfo fue en el doce? Estaba chamaco, apenas ten\u00eda diecis\u00e9is a\u00f1os. Todav\u00eda me despierto a veces viendo la cara de la ni\u00f1ita con sus ojitos rasgados, sus padres estaban muertos, era mejor as\u00ed, me la quebr\u00e9. Despu\u00e9s de lo de Torre\u00f3n me junt\u00e9 con La Bola y llegu\u00e9 a formar parte del batall\u00f3n de mi general Villa. All\u00ed anduve ching\u00e1ndome federales. Corr\u00eda el rumor entre los soldados de que lo que nos rob\u00e1bamos de las haciendas lo divid\u00edan y lo enterraban en tumbas de diferentes pueblos del norte. Se iba el general Fierro con un pu\u00f1ado de hombres y regresaba sin ellos, dicen que se los echaba para que no dijeran nada. Por eso, ora que se acab\u00f3 la Revoluci\u00f3n, acept\u00e9 trabajo de enterrador. De las cuatrocientas cincuenta y siete tumbas ya llevo ciento veintid\u00f3s abiertas. No es tan f\u00e1cil, me ha tomado a\u00f1os. Tengo que abrirlas y cerrarlas en una misma noche, cuidarme de los gendarmes que pasan rond\u00edn y luego de los canijos ladrones de tumbas, porque no soy el \u00fanico que sabe de los tesoros de Villa.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 14pt;\">Es mi suerte, no voy a renunciar a ella por una peque\u00f1ez sin importancia, que no pague yo el billete de loter\u00eda. De todos modos, el compadre me deb\u00eda siete pesos, con eso le pagar\u00eda los dos pesos que le cost\u00f3 el billete entero, los diez cachitos, y hasta me sobraban cinco pesos. \u00a1El muy cabr\u00f3n! \u201cSu catorce\u201d, dijo el muchacho del expendio. Siempre compro el catorce, mi padre dec\u00eda que la suerte es una puta a la que hab\u00eda que esperar en lugar de perseguirla. As\u00ed que yo, un humilde enterrador al que la Revoluci\u00f3n no le hizo justicia, como mi padre espero la suerte con el n\u00famero catorce. \u201c\u00a1Chingaos! No traigo la morralla\u201d. \u201cYa sabe que no le puedo fiar y el patr\u00f3n me va a correr si sabe que ando apartando billetes, sobre todo si por apartarlos no se venden\u201d. Y ah\u00ed entr\u00f3 el ladino de mi compadre. \u201cYo lo pago\u201d. Y se lo embols\u00f3 el muy jijo, se meti\u00f3 el boleto en la bolsa cercana al pecho. Yo pens\u00e9 que por la amistad que ten\u00edamos de tantos a\u00f1os y el dinero que me deb\u00eda ya de casi seis meses atr\u00e1s me lo iba a entregar, \u201ctenga compadre, no se quede sin su catorce\u201d.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 14pt;\">Es mi suerte, soy buen hombre y me la merezco. No cuentan los hombres que mat\u00e9 porque estaba obedeciendo \u00f3rdenes, estaba peleando por los ideales de la Revoluci\u00f3n. Ora miro pa tras y veo que todo es igual, nom\u00e1s cambi\u00f3 el nombre de los caciques. Los jodidos seguimos siendo los mesmos. Yo pensaba que \u00edbamos a lograr justicia pa los del campo, quitarles a los ricos, aunque sea un poquito de lo mucho que ten\u00edan a costa de nuestro sudor. El resultado es que a unos pocos de nosotros les dieron tierra. Pero todo est\u00e1 igualito, seguimos siendo los que trabajamos el campo, los patarrajados que vendemos lo que cosechamos a precio de risa a los mismos ricos de siempre. Nom\u00e1s quitaron las tiendas de raya.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 14pt;\">Dicen que mi general Villa era un bandido, pero ese s\u00ed que ven\u00eda de abajo. \u00c9l entend\u00eda, por eso yo le era leal y lo habr\u00eda sido hasta la muerte. Mi compadre Cosme y yo est\u00e1bamos a las \u00f3rdenes directas del Coronel Pedro Herrera. Una ma\u00f1ana nos dio la orden: \u201cSe van pa Piedras Negras con el general Fierro\u201d. No era buena cosa que nos mandara solos con el diablo ese. \u201cAbusado compadre, ya sabe lo que andan diciendo, si nota que lo miro al tiro, entre los dos nos lo quebramos, ya veremos luego que le decimos a mi General\u201d. Cosme asinti\u00f3. Por fortuna no fue necesario, llegaron noticias de que ven\u00eda un contingente de Carranza y pos tuvimos que ocupar nuestras posiciones. Habr\u00eda sido una buena ocasi\u00f3n pa saber d\u00f3nde jijos quedaba aquel tesoro. Pero ni hablar, mejor la vida. Se rumoreaba que ya hab\u00eda estado el general Fierro por San Pedro, mi pueblo, por eso, lueguito que llegu\u00e9 agarr\u00e9 este trabajo de enterrador.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 14pt;\">Es mi suerte, mi catorce gan\u00f3. \u00a1Doce mil pesotes! As\u00ed me dic\u00edan: \u201cEl catorce\u201d. Al coronel Herrera le gustaba volar puentes y fui yo el que, a su orden, prend\u00ed la mecha. En la explosi\u00f3n salieron volando catorce federales, por eso ansina me llamaban. As\u00ed que juego cada semana el catorce en la loter\u00eda. Es mi suerte y no voy a renunciar a ella. \u00a1Ay, ya estoy viendo la cara de Catita! La Catalina, que me dej\u00f3 hace un mes, quesque porque no voy a salir de pobre. Con ese dinero le voy a arreglar el jacal, su piso de cemento y toda la cosa, con su porche y una mecedora pa que arrulle al chilpayate. \u00a1Est\u00e1 chula la condenada! Si s\u00ed me quiere porque soy un buen hombre, lo que pasa es que a veces me dice cosas como \u201cHueles a muerte\u201d o \u201cTrais el diablo en los ojos\u201d. Pero cuando le arregle la casa y le compre su reboso blanco, vamos a ver si no vuelve. Hasta sus aretes de plata le voy a regalar, porque de los que ten\u00eda que eran de su abuela, se le perdi\u00f3 uno.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 14pt;\">Por eso, ayer que el muchachito del expendi\u00f3 atraves\u00f3 la plaza pa decirme \u201c\u00a1Don Anselmo, don Anselmo! \u00a1Gan\u00f3 el catorce!\u201d, \u201c\u00a1chingada madre!\u201d, pens\u00e9: \u201cel compadre Cosme, \u00e9l tiene el boleto\u201d. Era mi suerte, no iba a renunciar a ella. As\u00ed que a lueguito me fui a ver al compadre. No pod\u00eda decirle que hab\u00eda ganado, el muy cabr\u00f3n no me iba a compartir nada. Doce mil pesos, con eso me alcanza pa recuperar a Catita. Lo invit\u00e9 a echarse unos tragos en el cementerio. No era la primera vez que me acompa\u00f1aba y que, recordando historias de mi General y sus Dorados, nos pon\u00edamos hasta las trancas, y as\u00ed quedamos. El Cosme lleg\u00f3 al pante\u00f3n y yo ya lo esperaba, nos sentamos en la l\u00e1pida de do\u00f1a Rufina, la t\u00eda de mi compadre. Ya llev\u00e1bamos como siete tragos y que le saco mi carabina, la misma con la que me hab\u00eda echado a tanto cristiano, eso s\u00ed, defendiendo los ideales de la Revoluci\u00f3n. \u201cOra s\u00ed compadre, deme el billete de loter\u00eda\u201d. Tra\u00eda la misma chamarra de siempre, asi que estaba seguro que lo andaba cargando. \u201cSon doce mil pesos, es mi catorce, no voy a renunciar a mi suerte ni por usted, compadre\u201d. Cosme eligi\u00f3 el camino dif\u00edcil, forceje\u00f3 conmigo, se me fue un tiro y pos que Dios lo tenga en su Santa Gloria. Soy un buen hombre, yo no lo quer\u00eda matar, nom\u00e1s quer\u00eda que me diera mi billete de loter\u00eda.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 14pt;\">Me toc\u00f3 esa noche hacer una fosa para mi compadre en un espacio discreto, atr\u00e1s de la capilla, pa que nadie preguntara. Vieran qu\u00e9 bueno soy en mi trabajo, no necesito medir. Hago mi rect\u00e1ngulo bien derechito, exacto pa que quepa la caja, ni m\u00e1s ni menos. El compadre se iba a ir sin caja, ni modos. Despu\u00e9s de tres horas hab\u00eda hecho un hoyo perfecto en el que ech\u00e9 al compadre, me inclin\u00e9, met\u00ed la mano a su bolsillo y ah\u00ed estaba mi billete. Ya lo ten\u00eda entre mis dedos, cuando en eso me llegaron dos robatumbas por detr\u00e1s. Me guard\u00e9 en el morral el papel doblado esperando que en la oscuridad no se dieran cuenta. No pod\u00eda permitir que me quitaran mis doce mil pesos. No, no, no, yo mismo iba a resolver la situaci\u00f3n. Sin darles tiempo a nada, agarr\u00e9 mi carabina y les solt\u00e9 dos tiros a cada uno. Tuve que sacar al compadre para hacer m\u00e1s profundo el hoyo, calcul\u00e9 que cab\u00edan bien los tres cuerpos, y as\u00ed fue. Los met\u00ed a los tres, eso s\u00ed, Cosme hasta arriba. \u201cPerd\u00f3neme compadre, yo le cuido a los chamacos y a la Martina\u201d. \u00a1Ay Catita, mi Catalina! \u00a1Ya casi es nuestro el dinero! Vas a ver que se te quita lo rejega cuando te compre todo lo que quieras. \u00a1Pinche Cosme! \u00bfQu\u00e9 te costaba darme el boleto? Si yo no soy malo, fue tu culpa. \u00bfPa qu\u00e9 te me pones al brinco?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 14pt;\">Pa cuando termin\u00e9 eran las seis de la ma\u00f1ana y ya los gallos cantaban. Me jal\u00e9 pa mi cant\u00f3n y as\u00ed, todo lleno de tierra, me acost\u00e9 en mi petate. Ora s\u00ed, la Revoluci\u00f3n no me hizo justicia, pero mi fortuna s\u00ed. Es mi suerte, que bueno que no renunci\u00e9 a ella. Al medio d\u00eda me levant\u00e9, me cambi\u00e9 la ropa y me jal\u00e9 al expendio pa cobrar mis doce mil pesotes. \u201c\u00a1H\u00edjole don Anselmo, ora s\u00ed va a ser rete importante! Me va a dar propina, \u00bfverdad? Oiga, me estaba acordando\u2026 \u00bfQu\u00e9 no fue su compadre el que compr\u00f3 el billete?\u201d Me carga la chingada, chamaco, mejor hubiera sido que fueras un desmemoriado. \u201cF\u00edjate Juanito, que el Cosme no quiere que nadie se entere, ya ves c\u00f3mo es la gente, no se lo vayan a querer quebrar por quitarle el dinero\u201d. El muchachito asinti\u00f3. \u201cQued\u00e9 de entregarle su dinero en el pante\u00f3n esta noche. \u00bfPor qu\u00e9 no me acompa\u00f1as? As\u00ed no ando solo con ese dineral y sirve que \u00e9l mismo te da tu propina\u201d. Y quedamos de vernos en la noria, lo vi atravesar el puente con una bolsa de lona en la mano. \u201cAqu\u00ed traigo el dinero, patr\u00f3n. Tambi\u00e9n traigo el papel pa que me lo firme, si no escribe traigo carb\u00f3n pa que me ponga la huella\u201d.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 14pt;\">Llegamos al cementerio y caminamos por la vereda central. \u201cPers\u00ednate mijo, est\u00e1s entre muertos\u201d. El muchacho obedeci\u00f3 y se santiguo. \u201c\u00bfNo le da miedo \u00e9ste trabajo, patr\u00f3n?\u201d Llegamos a la tumba y el chamaco se sent\u00f3 en una piedra que estaba cerquita. Alc\u00e9 mi carabina. Lo agarr\u00e9 por la espalda, ni cuenta se dio el pobrecito. Yo no quer\u00eda matarlo, soy un buen hombre, pero no iba a renunciar a mi suerte nom\u00e1s porque el escuincle se acord\u00f3 de qui\u00e9n compr\u00f3 el billete. Era mi catorce, eran mis doce mil pesos. No hab\u00eda pensado en la dificultad de sacar los tres muertitos pa cavar m\u00e1s profundo, ni modo. Un poco m\u00e1s abajo y me cabr\u00e1n cuatro cuerpos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 14pt;\">Termin\u00e9 ya bien entrada la madrugada. \u201cOra s\u00ed, ma\u00f1ana le echo la l\u00e1pida encima, pongo a cualquier Juan P\u00e9rez pa que nadie pregunte\u201d. Tom\u00e9 la bolsa de lona y me asom\u00e9, vi por primea vez mis doce mil pesotes. Saqu\u00e9 de mi morral el billete de loter\u00eda. \u00a1Chulada de catorce! Al desdoblar el papel algo cay\u00f3 al suelo, me agach\u00e9 pa mirarlo de cerca, era un arete de plata. El arete de Catita. \u00bfEstaba\u2026 estaba en el bolsillo de mi compadre Cosme? \u00a1Pinche Catita! Ora a sacarlos a todos pa cavar m\u00e1s profundo.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 14pt;\">*Escritora egresada del diplomado en escritura de Literaria Centro Mexicano de Escritores.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; Annabell D\u00edaz Su\u00e1rez* \u00a0 Es mi suerte, La Divina Providencia me premi\u00f3 por ser un buen hombre. Haciendo siempre este trabajo de mierda sin quejarme ni un poquito. Ya s\u00e9, est\u00e1 el tema de los chinos en aquel mil novecientos once, \u00bfo fue en el doce? Estaba chamaco, apenas ten\u00eda diecis\u00e9is a\u00f1os. 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