{"id":482,"date":"2024-09-09T20:29:25","date_gmt":"2024-09-09T20:29:25","guid":{"rendered":"http:\/\/literariacentro.org\/revista-4\/?p=482"},"modified":"2024-11-17T18:38:09","modified_gmt":"2024-11-17T18:38:09","slug":"san-isidro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/literariacentro.org\/revista-4\/textos\/san-isidro\/","title":{"rendered":"San Isidro, Julia y la Revoluci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: 'book antiqua', palatino, serif;\">Esther Orozco<strong>*<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: 'book antiqua', palatino, serif;\">La Labor de San Isidro, Pascual Orozco, est\u00e1 situada al pie de la Sierra Tarahumara. Tiene dos mil habitantes. Pueblo de rancheros bravos. En el siglo XIX y a principios del XX lucharon contra los apaches y fueron los primeros que se levantaron en armas contra Porfirio D\u00edaz, en 1910. Por la tozudez y valent\u00eda de Pascual Orozco, l\u00edder de la Revoluci\u00f3n Mexicana, y sus seguidores, el Congreso de Chihuahua le dio a San Isidro el nombre de: \u201cHeroico Pueblo de Pascual Orozco, Cuna de la Revoluci\u00f3n\u201d.\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: 'book antiqua', palatino, serif;\">Pueblo incestuoso, por lo menos en apellidos. Ah\u00ed predominan las familias Orozco, Fr\u00edas, Rodr\u00edguez, Almuina, Avitia y muchos llevan el apellido doble. Nosotros y algunos de mis primos somos Orozco Orozco. La sangre y los genes se comparten en primero, segundo o tercer grado. No se analice por favor el \u00e1cido desoxirribonucleico (ADN) de los pobladores, porque se revelar\u00edan frutos de amores secretos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: 'book antiqua', palatino, serif;\">Sus paisajes son majestuosos como recorrido a trav\u00e9s de un caleidoscopio. \u00c1rboles, lomas y cielo en todos los tonos cambian con la luz del sol y la hora del d\u00eda, con la lluvia y el clima. En primavera, los manzanos cubren el ambiente de flores rosadas y blancas. En verano, la tierra se ti\u00f1e de verdes. Al llegar el oto\u00f1o, todo es manzanas reci\u00e9n cortadas, elotes asados o cocidos y la campi\u00f1a se ba\u00f1a en amarillos, naranjas y ocres. Los inviernos secos dejan desnudos \u2013pero llenos de promesas\u2013 cerros y llanuras. Cuando el d\u00eda agoniza, suaves matices y l\u00edneas de lumbre pol\u00edcroma en los l\u00edmites de los montes y el cielo anuncian que, como la de la tarde, la muerte puede ser bella.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: 'book antiqua', palatino, serif;\">Las noches son un enigma en los cielos negros claveteados de estrellas. Mirarlos, hace a una recordar que es parte del cosmos. No importa cu\u00e1ntos planetas y estrellas y galaxias se descubran, el Universo seguir\u00e1 guardando misterios y su belleza podr\u00e1 admirarse desde las noches de mi pueblo. Fusionarse con ese todo llena de paz. De ni\u00f1a les pon\u00eda nombre a las estrellas y hablaba con ellas. No hab\u00eda quien me dijera si lo que mis ojos miraban era Alioth, la estrella m\u00e1s brillante de la Osa Mayor, o el planeta Venus o Marte. Sin embargo, yo diferenciaba entre planetas y estrellas. Las que titilaban, me conced\u00edan deseos, las otras compart\u00edan conmigo su luz. Todav\u00eda meditar bajo esas lucecitas rutilantes me ayuda a comprender lo que sucede y a conjeturar lo que vendr\u00e1, a localizar los hilos con que se entrelazaron los eventos que me lastiman o me dan felicidad, sue\u00f1os y esperanzas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: 'book antiqua', palatino, serif;\">\u00bfEn qu\u00e9 parte del organismo se forjan y se alojan los sue\u00f1os y las esperanzas? Somos un conjunto de entre 3 a 3.7 billones de c\u00e9lulas humanas y otras tantas de especies que no son humanas (virus, bacterias, hongos, arqueas, etc\u00e9tera). Como las mu\u00f1ecas rusas, cargamos millones de organismos debajo de la piel que modulan la digesti\u00f3n, la complexi\u00f3n, la capacidad de resistir a las enfermedades, la visi\u00f3n y hasta el car\u00e1cter; sin ellas, no ser\u00edamos lo que somos, no vivir\u00edamos. Los humanos somos comunidades nutridas por ilusiones y proyectos. \u00bfQu\u00e9 tanto contar\u00e1n los min\u00fasculos seres que nos habitan para mantener esas ilusiones y proyectos? Los anhelos son cantera para que, desde nuestra peque\u00f1ez, surjan las grandes cosas. Somos semillero de anhelos individuales y colectivos, pero no s\u00e9 en qu\u00e9 parte del organismo se guardan las semillas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: 'book antiqua', palatino, serif;\">Cuando llegaban los aguaceros y las tempestades, el r\u00edo Bas\u00fachil, que atraviesa el pueblo, se acercaba a nuestra casa. El agua embravecida de color chocolate bramaba, formaba jorobas de espuma terrosa y exaltaba mi imaginaci\u00f3n. La gente gritaba: \u00a1Cuidado, viene la crecida del r\u00edo!\u201d \u00a0Los ni\u00f1os que se ba\u00f1aban desnudos corr\u00edan a sus casas y los pobladores proteg\u00edan a sus animales. Era el tiempo de pedirle a San Isidro Labrador que quitara el agua y mandara el sol. Al desbordarse, el r\u00edo dejaba el aguardo de mejores cosechas. El agua para beber y cocinar se obten\u00eda de las norias con el agua del r\u00edo, filtrada por la tierra. Mis madres la pon\u00edan en sendos destiladores de piedra porosa con forma de teta de mujer reci\u00e9n parida. Gota a gota ca\u00eda en los c\u00e1ntaros con sabor a barro. Nunca nos enfermamos por tomarla. Al sistema inmune le viene bien vivir al aire libre y correr por el campo. A m\u00ed, tal vez la gen\u00e9tica, junto con las manzanas en abundancia y mordidas con tanto placer, me han mantenido sana. \u00a1Cu\u00e1nto de lo que somos lo tomamos de la tierra en que vivimos!<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: 'book antiqua', palatino, serif;\"><em>San Isidro Labrador manda el agua y quita el sol.<\/em> <em>San Isidro Labrador quita el agua y manda el sol<\/em>. El santo, un labrador de yeso arando la tierra atr\u00e1s de sus bueyes, no puede hacer que llueva. Pero desde siempre, hay que pedir, aunque no nos den. Hay que quejarse, aunque no nos oigan. Hay que confiar, aunque nos enga\u00f1en. Qui\u00e9n quita y ahora s\u00ed. El quince de mayo es su d\u00eda y lo sacan a pasear. Hay feria con juegos infantiles, bailes de ni\u00f1os y de adultos, kerm\u00e9s, borracheras y pleitos. El santo no agradece tanto agasajo. Agradecer es funci\u00f3n del coraz\u00f3n o, mejor dicho, del cerebro, y a \u00e9l, no le pusieron esos \u00f3rganos. Su vacuidad qued\u00f3 evidente cuando un hombre descre\u00eddo se rob\u00f3 al santo de la iglesia y lo ech\u00f3 al r\u00edo. Al romperse el yeso, se vio que estaba vac\u00edo. Pero, como dec\u00eda mi mam\u00e1, \u201ctodo tiene remedio, menos la muerte\u201d, se mand\u00f3 a hacer otro y la espera del milagro sigue viva. Las esperanzas nos sostienen de pie. Lo que mata los anhelos ultraja lo que somos; y somos lo que aguardamos y so\u00f1amos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: 'book antiqua', palatino, serif;\">Adem\u00e1s de revolucionarios y hombres bravos, San Isidro, Pascual Orozco, ha dado a M\u00e9xico el mayor n\u00famero de maestros en cifras relativas, gracias a mam\u00e1 Julita, la maestra Julia Franco, mi abuela paterna. Al terminar el sexto a\u00f1o, llamaba a los pap\u00e1s de los ni\u00f1os con las mejores calificaciones y les hablaba de los beneficios del estudio.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: 'book antiqua', palatino, serif;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u2013\u00bfCon qu\u00e9 ojos, se\u00f1ora Julia? \u2013Preguntaban los padres atribulados. \u2013Nos urge que trabaje pa\u2019 que nos eche una mano. Este a\u00f1o los ni\u00f1os hasta<em> a ra\u00edz anduvieron<\/em>, \u00a1no hubo dinero ni pa\u2019 mal comer!<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: 'book antiqua', palatino, serif;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u2013\u00bfQuieres que sea pe\u00f3n de los due\u00f1os de las tierras? \u2013Sin estudiar s\u00f3lo ser\u00e1 eso, o mandadero. \u2013Dale la oportunidad, tu muchacho es inteligente.\u00a0 \u2013Lo vestimos con garras que otros desecharon y chanclas viejas, donde quiera las encontramos. Y yo, me paro en la puerta de la Secretar\u00eda de Educaci\u00f3n hasta que me reciban para que lo acepten en la Escuela Normal Rural de Salaices. All\u00ed, adem\u00e1s, le van a dar de comer. \u2013\u00c1ndale, no seas cobarde.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: 'book antiqua', palatino, serif;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Armaba a los chamacos con ropa vieja, parchada por ella misma, y con zapatos hechizos, <em>teguas<\/em>, que ya otros hab\u00edan usado. Chancludos y remendados, lograba, por sus incansables gestiones, mandarlos a estudiar. Se consolid\u00f3 una tradici\u00f3n, y muchos j\u00f3venes del pueblo siguen form\u00e1ndose como maestros en las escuelas normales.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: 'book antiqua', palatino, serif;\">Se dice que mi abuela Julia fue hija de Epifan\u00eda, una ni\u00f1a india, bot\u00edn de guerra, vendida o regalada a una familia chihuahuense. Muy poco se conoce de su vida. Julia rompi\u00f3 los moldes que la aprisionaban gracias a la t\u00eda Chepa, mujer de Manuel, hijo tambi\u00e9n de Epifan\u00eda. Chepa recogi\u00f3 a Julia y la mand\u00f3 a la escuela. Empujada por el destino fue a dar al pueblo de San Isidro, a educar a los ni\u00f1os hijos de los campesinos. \u00bfQu\u00e9 ser\u00eda de muchas mujeres si otras manos femeninas no nos hubieran empujado a ser y luego rescatado del hurac\u00e1n patriarcal?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: 'book antiqua', palatino, serif;\">Tener sangre ind\u00edgena y ser hija \u201cnatural\u201d, como se dec\u00eda entonces, no eran cualidades deseables entre los mestizos, y procuraban mantenerlas en secreto, pero su fenotipo la denunciaba. Espigada, nariz corva, piel dorada y cabello casta\u00f1o como oro bru\u00f1ido que el tiempo pint\u00f3 de plata, caminaba y se sentaba derechita. Sus peque\u00f1os ojos zarcos miraban de frente. Mi padre, en broma o en serio, dec\u00eda que mam\u00e1 Julita era fuerte porque descend\u00eda del indio Ju, un apache legendario por su bravura. Era una mujer resplandeciente con mucho para ofrecer. Ense\u00f1ar a volar a las ni\u00f1as era su <em>leitmotiv<\/em>. Le dol\u00eda ver a mujeres dejar la casa paterna s\u00f3lo para casarse y llenarse de hijos. Contradictoria, religiosa y lectora apasionada de <em>La Biblia<\/em>, se aflig\u00eda por el destino femenino escrito con sangre y sufrimiento en el libro sagrado, y remarcado por los siglos en cada casa de cada pueblo: \u201cLas mujeres nacen, se casan, paren y mueren en el mismo lugar, o en el que su marido las lleve\u201d, sentenciaban. Mam\u00e1 Julita deshac\u00eda los nudos de la sentencia para que a las ni\u00f1as les crecieran alas. Conocer y compartir el valor del saber y la libertad que ofrece era m\u00e1s fuerte que la letra b\u00edblica. \u201cDar, que vienen dando\u201d, dec\u00eda. Sab\u00eda que la solidaridad y la generosidad sostienen la esperanza y el saber da alas para sobrevolar muros.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: 'book antiqua', palatino, serif;\">Mam\u00e1 Julita se cas\u00f3 casi ni\u00f1a con Tom\u00e1s Orozco, tres veces mayor que ella y dos veces viudo. Tuvo cuatro hijos y una hija que muri\u00f3 de difteria a los cuatro a\u00f1os. Muy joven, fue directora de la precaria escuela que dignific\u00f3 e hizo crecer. Cada ni\u00f1o o ni\u00f1a que asist\u00eda a clases era un triunfo, un pedazo de barro para ser modelado y hacer relucir los encantos que la pobreza y la ignorancia se empe\u00f1aban en ocultar.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: 'book antiqua', palatino, serif;\">Vivi\u00f3 los tiempos revueltos de la Revoluci\u00f3n Mexicana. Enfrent\u00f3 a Francisco Villa dos veces. Contaba Daniel, su segundo hijo, que un d\u00eda avisaron que Villa y sus soldados llegar\u00edan a San Isidro en cualquier momento. El p\u00e1nico se apoder\u00f3 del pueblo. Hab\u00eda pocos hombres. Muchos se hab\u00edan marchado a la guerra y otros cayeron en batalla. La tierra daba poco y las cosechas se perd\u00edan. Hab\u00eda hambruna; los chamacos andaban descalzos y sin calzones. Mam\u00e1 Julita se empe\u00f1aba en que la escuela se mantuviera viva. Ni\u00f1os y ni\u00f1as deb\u00edan asistir puntuales y aplicarse en aprender, a\u00fan en contra de la voluntad de sus padres. Ella sab\u00eda que la vida no se detendr\u00eda por la muerte de los hombres que guerreaban. Aplic\u00f3 al rev\u00e9s la sentencia apache que dice que \u201cen tiempos de paz hay que hacer flechas\u201d; \u201cen tiempos de desolaci\u00f3n hay que preparase para construir mejor los a\u00f1os venideros\u201d, dec\u00eda ella. El regimiento villista lleg\u00f3 a la estaci\u00f3n de tren en San Isidro. La leva era un ventarr\u00f3n. A la fuerza subieron al ferrocarril a los hombres que encontraron. Entre los levantados estaba Rogelio, hijo mayor de mi abuelo Tom\u00e1s.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: 'book antiqua', palatino, serif;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u2013\u00bfQu\u00e9 hacemos, se\u00f1ora Julia? \u2013le pregunt\u00f3 desesperada Chana, la esposa de Rogelio.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: 'book antiqua', palatino, serif;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u2013Cualquier cosa menos llorar, que no sirve para nada. Hay que convencer a Villa de que lo suelte. Si se lo llevan, no lo volvemos a mirar.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: 'book antiqua', palatino, serif;\">Las mujeres se cubrieron la cabeza con el chal y fueron a la estaci\u00f3n de tren. Los soldados les cerraron el paso. Ellas insistieron. Despu\u00e9s de idas y venidas para consultar con Villa, los vigilantes las dejaron pasar.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: 'book antiqua', palatino, serif;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u2013No hay cosa que me <em>rechoque<\/em> m\u00e1s que o\u00edr a las viejas chillonas suplicar por los cabrones de sus maridos\u2013 les dijo Pancho Villa al verlas.\u00a0 \u00bfQu\u00e9 <em>chingaos<\/em> quieren?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: 'book antiqua', palatino, serif;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u2013Se equivoca, general\u2013 le respondi\u00f3 mam\u00e1 Julita. \u2013No vinimos a suplicar, ni a intervenir por nadie. Vinimos a hacerle saber que el pueblo est\u00e1 sufriendo. Si se lleva a los pocos hombres que quedan, la pr\u00f3xima vez nos va a encontrar a todos muertos de hambre. No hay quien siembre, ni quien recoja la escasa cosecha. Soy la maestra, estoy obligada a informarle de la situaci\u00f3n. Luego, usted decidir\u00e1.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: 'book antiqua', palatino, serif;\">Villa las mir\u00f3. Mam\u00e1 Julita erguida, lo observaba de frente; Chana temblaba y desviaba la mirada hacia abajo. Despu\u00e9s de un rato, Villa le dijo a su asistente:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: 'book antiqua', palatino, serif;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u2013Suelta, pues, a esos cabrones y dales veinte pesos a estas viejas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: 'book antiqua', palatino, serif;\">La guerra sigui\u00f3. La gente en San Isidro era orozquista. Su coterr\u00e1neo, Pascual Orozco, sobrino de mi abuelo Tom\u00e1s, hab\u00eda iniciado la revoluci\u00f3n en el norte y se hab\u00eda convertido en l\u00edder nacional y enemigo de Villa, aunque los dos dec\u00edan luchar por los mismos ideales. Igual que ahora: \u201cluchamos por lo mismo, pero el poder y el protagonismo me corresponden\u201d, dicen, e inician la pelea entre ellos, los sue\u00f1os quedan olvidados.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: 'book antiqua', palatino, serif;\">Otro d\u00eda, un campesino lleg\u00f3 a caballo para avisar que las tropas de Villa llegar\u00edan nuevamente a San Isidro. Los hombres corrieron a esconderse a la monta\u00f1a para evitar ser fusilados. Las mujeres se encerraron en sus casas con el miedo de ser ultrajadas, como hab\u00eda sucedido en el cercano poblado de Namiquipa, en donde los soldados villistas cometieron violaciones tumultuarias. Dice el historiador Friederich Katz, en su obra sobre Villa, que Julia Franco fue la \u00fanica que no perdi\u00f3 la cabeza.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: 'book antiqua', palatino, serif;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Pein\u00f3 y acical\u00f3 como mejor pudo a los ni\u00f1os de la escuela. Tom\u00f3 la bandera nacional y ante la mirada azorada de las mujeres asom\u00e1ndose por las ventanas, hizo avanzar a los ni\u00f1os por las calles polvosas y desiertas hacia la estaci\u00f3n de tren. Cuando entraron las huestes de Villa, los ni\u00f1os se pusieron firmes, hicieron el saludo militar mirando al cielo y cantaron con pasi\u00f3n el Himno Nacional. Al terminar, la tropa emocionada aplaudi\u00f3 y el general les dirigi\u00f3 un discurso conmovedor, dici\u00e9ndoles que eran el futuro de M\u00e9xico y que \u00e9l har\u00eda todo lo posible por protegerlos. Sigui\u00f3 su viaje.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: 'book antiqua', palatino, serif;\">\u2013Nosotros hab\u00edamos ya dado una cuota enorme de sangre a la Revoluci\u00f3n\u2013 explicaba mam\u00e1 Julia. No hab\u00eda lugar para el miedo. Ten\u00edamos que impedir que Villa fusilara a los seguidores de Pascual y los soldados ultrajaran a las mujeres.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: 'book antiqua', palatino, serif;\">Ella se refer\u00eda a que, en el mero inicio de la Revoluci\u00f3n, el 11 de diciembre de 1910 en Cerro Prieto, municipio de Guerrero, Chihuahua, unos ochenta hombres dirigidos por Orozco pelearon contra los federales. S\u00f3lo de San Isidro murieron treinta, por eso es San Isidro, Pascual Orozco, la cuna de la Revoluci\u00f3n. En Cuchillo Parado, Ojinaga, tambi\u00e9n en Chihuahua, hubo un grupo de valientes revolucionarios que cambiaron de planes ante el acoso de las fuerzas federales y pospusieron su levantamiento.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: 'book antiqua', palatino, serif;\">Mam\u00e1 Julita se hizo socialista, al estilo del socialismo de C\u00e1rdenas, y se entreg\u00f3 con devoci\u00f3n a la tarea de educar. Alentaba a las y los j\u00f3venes a adquirir las herramientas que les hicieran la vida m\u00e1s f\u00e1cil y m\u00e1s libre. Encarnaci\u00f3n Brondo Whitt, abogado y m\u00e9dico radicado en Ciudad Guerrero, le dedic\u00f3 su libro: <em>Nuevo Le\u00f3n. Novela de costumbres<\/em>. En \u00e9l reconoce la gran influencia de Julia Franco en la regi\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: 'book antiqua', palatino, serif;\"><strong>*<\/strong>Escritora egresada del diplomado en escritura de Literaria Centro Mexicano de Escritores.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; Esther Orozco* La Labor de San Isidro, Pascual Orozco, est\u00e1 situada al pie de la Sierra Tarahumara. Tiene dos mil habitantes. Pueblo de rancheros bravos. En el siglo XIX y a principios del XX lucharon contra los apaches y fueron los primeros que se levantaron en armas contra Porfirio D\u00edaz, en 1910. 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