{"id":498,"date":"2024-09-09T23:23:31","date_gmt":"2024-09-09T23:23:31","guid":{"rendered":"http:\/\/literariacentro.org\/revista-4\/?p=498"},"modified":"2024-12-15T20:29:53","modified_gmt":"2024-12-15T20:29:53","slug":"cartucho","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/literariacentro.org\/revista-4\/textos\/cartucho\/","title":{"rendered":"Cartucho"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: right;\"><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 14pt;\">Humberto Or\u00edgenes Romero Porras*<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 14pt;\">Nellie porque as\u00ed se llamaba su perrita y Campobello porque Campbell se apellidaba su padrastro. En realidad, se llamaba Mar\u00eda Francisca Moya Luna. Naci\u00f3 con el siglo, en 1900, en Villa Ocampo, Durango, seg\u00fan consta en investigaciones de archivo como las de Flor Garc\u00eda Rufino y Jes\u00fas Vargas Valdez \u2013quienes en 2023 publicaron una recopilaci\u00f3n de ellas con el t\u00edtulo de <em>Nellie Campobello con Francisco Villa<\/em>\u2013 y no en 1909, como dec\u00eda ella y como lo recuerda la escritora Margo Glantz en un texto de 2003 llamado \u201cVigencia de Nellie Campobello\u201d.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 14pt;\">En 2016, el Fondo de Cultura Econ\u00f3mica publica una <em>Obra reunida <\/em>que no re\u00fane el libro <em>Ritmos de M\u00e9xico<\/em>, donde, con su hermana Gloria, estudia las herencias de los pueblos originarios en la danza. Fueron fundadoras, las \u201cni\u00f1as Campobello\u201d \u2013dec\u00eda la Nellie de veintitantos\u2013, de la Escuela Nacional de Danza que Nellie dirigi\u00f3 de manera pr\u00e1cticamente vitalicia hasta que su salud lo permiti\u00f3. Despu\u00e9s la escuela fue manejada por un oscuro matrimonio hasta la misteriosa desaparici\u00f3n de Nellie.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 14pt;\">O mejor dicho, presunto secuestro. La vida de Nellie Campobello estuvo envuelta por la ficci\u00f3n. En 1998, gracias a los esfuerzos de la comisi\u00f3n <em>\u00bfD\u00f3nde est\u00e1 Nellie?<\/em>, se confirm\u00f3 que la autora hab\u00eda fallecido en un poblado de Hidalgo en 1986, doce a\u00f1os antes del hallazgo de una tumba con las iniciales de sus dos nombres: FML NC. Es gracias a esto que en los primeros a\u00f1os del nuevo milenio su obra fue revisitada con justicia.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 14pt;\">El matrimonio acusado del secuestro no fue debidamente investigado. La mujer huy\u00f3 del pa\u00eds despu\u00e9s de pagar la fianza, y el hombre, Claudio Ni\u00f1o Cifuentes, fue condenado a veintisiete a\u00f1os de c\u00e1rcel que le fueron revocados en 2001 por la S\u00e9ptima Sala Penal del entonces TSJDF. La nota aparece a\u00fan en el archivo hist\u00f3rico digital de la revista Proceso. Las autoridades argumentaron que no ten\u00edan claro cu\u00e1nto tiempo estuvo la escritora secuestrada y que no hab\u00eda pruebas suficientes.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 14pt;\">En 2007, el periodista C\u00e9sar Delgado Mart\u00ednez escribi\u00f3 el que hasta hoy es el mejor documento disponible sobre el caso Campobello. Como miembro y vocero de la comisi\u00f3n de b\u00fasqueda de la escritora, realiz\u00f3 una detallada cr\u00f3nica de su lucha con el sistema judicial mexicano. En su libro <em>Nellie Campobello: Cr\u00f3nica de un secuestro<\/em>, relata las sospechas de su desaparici\u00f3n en 1984 al no estar presente la <em>prima ballerina<\/em> de M\u00e9xico en un homenaje a varios miembros del Instituto Nacional de Bellas Artes. Homenaje como impulsora de la danza, nunca como escritora.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 14pt;\">El Dr. Atl, pintor, le public\u00f3 en 1929 su primer libro de poes\u00eda, cuyo t\u00edtulo sonoro era <em>Francisca, \u00a1Yo!<\/em>, declaraci\u00f3n de una presencia oculta detr\u00e1s de un seud\u00f3nimo que se convertir\u00eda en nombre de pila: Nellie Campobello. Su nombre real se transform\u00f3 en el seud\u00f3nimo de su \u00edntima voz po\u00e9tica. Siempre supo ella de qu\u00e9 se trataba la literatura: reconvertir la realidad.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 14pt;\">Germ\u00e1n List Arzubide, poeta, revolucionario en su juventud, y autor de una exaltaci\u00f3n de Zapata, edita una primera edici\u00f3n de <em>Cartucho<\/em> en 1931 que no es bien recibida por la postura villista de Campobello, con Villa asesinado en 1923 y a quien trata de reivindicar nuevamente en 1940 con unos <em>Apuntes sobre la vida militar de Francisco Villa<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 14pt;\">En esta primera versi\u00f3n existen estampas dedicadas al Centauro del Norte que no aparecen en las siguientes versiones. Irene Matthews, bi\u00f3grafa de Campobello, public\u00f3 en 1997 en la editorial Cal y Arena un t\u00edtulo significativo: <em>La centaura del norte<\/em>, pues Nellie se asum\u00eda como tal, al punto de que muchos dijeron que su verdadero padre era el propio jefe de la Divisi\u00f3n del Norte. Ambos, por cierto, nacidos en Durango, no en Parral, Chihuahua, como ambos \u2013de nuevo\u2013 hubiesen querido.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 14pt;\">Mart\u00edn Luis Guzm\u00e1n, novelista y cronista, reedita la obra suprimiendo los fragmentos villistas y aquellos donde se asoma un erotismo en Campobello, impropio en la \u00e9poca para una autora que adem\u00e1s pretend\u00eda mostrar la Revoluci\u00f3n a trav\u00e9s de los ojos de una ni\u00f1a. Censura que, a la luz del nuevo conocimiento sobre aspectos biogr\u00e1ficos, deja de ser estil\u00edstica y afecta la correcta lectura del texto.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 14pt;\">En <em>Cartucho<\/em> se narran acontecimientos desde 1915 a 1920, cuando la <em>verdadera<\/em> Nellie ten\u00eda entre quince y veinte a\u00f1os y no siete, como hubiera pretendido. Punto axial, pues no es igual la perspectiva y el conocimiento que se tiene sobre la muerte a los siete que a los quince a\u00f1os. Para 1960, es la propia Campobello quien re\u00fane sus obras con el t\u00edtulo <em>Mis libros<\/em>, en cuyo pr\u00f3logo explica al fin sus motivaciones literarias.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 14pt;\">En ese mismo a\u00f1o, 1960, Campobello es canonizada como la \u00fanica mujer en la compilaci\u00f3n cl\u00e1sica de <em>La novela de la Revoluci\u00f3n Mexicana,<\/em> de Antonio Castro Leal. Sin embargo, era inveros\u00edmil que solamente una mujer decidiera poner por escrito los fuertes acontecimientos que vieron sus ojos durante el per\u00edodo. As\u00ed, Mariana Libertad Su\u00e1rez declara <em>\u00c9ramos muchas: mujeres que narraron la Revoluci\u00f3n mexicana<\/em>, trabajo premiado con una menci\u00f3n honor\u00edfica en el X Certamen Internacional de Literatura \u201cSor Juana In\u00e9s de la Cruz\u201d, convocado por el gobierno del estado de M\u00e9xico.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 14pt;\">Ediciones Era reedit\u00f3 en la primera d\u00e9cada del siglo XXI la obra con un detallado pr\u00f3logo de Jorge Aguilar Mora, en el que acertadamente se hizo justicia en un pie de p\u00e1gina del fragmento borrado sobre Villa. Aguilar Mora, en 2011, public\u00f3 en ese mismo sello editorial una recopilaci\u00f3n de los pr\u00f3logos que hab\u00eda escrito para obras enmarcadas en la categor\u00eda de literatura de la Revoluci\u00f3n Mexicana \u2013incluyendo <em>Cartucho<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 14pt;\">El libro titulado <em>El silencio de la Revoluci\u00f3n y otros ensayos,<\/em> incluye un borgesiano pr\u00f3logo de pr\u00f3logos que da nombre a la obra. Continuando as\u00ed las reflexiones muy personales que Aguilar Mora realizara en 1990, en un libro llamado poderosamente <em>Una muerte sencilla, justa, eterna. Cultura y guerra durante la Revoluci\u00f3n Mexicana<\/em>. Fallecido a principios de 2024, Aguilar Mora dice en el pr\u00f3logo a esta obra que a veces tomaba versos de C\u00e9sar Vallejo para titular sus obras, al fin poeta \u00e9l tambi\u00e9n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 14pt;\">Obra m\u00e1s difusa y autobiogr\u00e1fica que <em>El silencio de la Revoluci\u00f3n<\/em>, leemos ya la habilidad que ten\u00eda para enlazar las obras m\u00e1s insospechadas y tejer sus ensayos. As\u00ed, aunque no el \u00fanico \u2013en 2012 Kristine Vanden Berghe, dedic\u00f3 un art\u00edculo entero a se\u00f1alar <em>Cartucho<\/em> como un antecedente primitivista de <em>Pedro P\u00e1ramo<\/em>\u2013, ubica a Nellie Campobello como parte del ADN de la obra de Rulfo y por ende de <em>Cien a\u00f1os de soledad<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 14pt;\">No ser\u00e9 tampoco el primero en se\u00f1alar que en Nellie Campobello se leen ya caracter\u00edsticas de un subg\u00e9nero que, incluso en 2022, ser\u00eda premiado con el Nobel a trav\u00e9s de la francesa Annie Ernaux: la autoficci\u00f3n, t\u00e9rmino acu\u00f1ado por otro franc\u00e9s, Serge Doubrovsky, a finales de los a\u00f1os setenta, denominado como un nuevo pacto literario entre el lector y el autor, que une el autobiogr\u00e1fico y el novelesco. Para el cr\u00edtico espa\u00f1ol Manuel Alberca, nace un pacto autoficcional en el que se novela la propia vida del autor.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 14pt;\">Ma. del Carmen Dolores Cuecuecha Mendoza es la primera, en 2016 \u2013a\u00f1o en que recordemos, tambi\u00e9n son publicadas las obras reunidas de Campobello\u2013, en se\u00f1alar la pertenencia de la autora a la categor\u00eda de autoficci\u00f3n en un art\u00edculo titulado <em>Cartucho de Nellie Campobello: una aproximaci\u00f3n desde la teor\u00eda autoficcional<\/em>, para la revista Fuentes Human\u00edsticas. Cuecuecha Mendoza demuestra que la variedad de enfoques anal\u00edticos para una obra literaria depende de la habilidad del analista.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 14pt;\">Pensar en autoficciones es inevitable. La Nellie Campobello surgida de las entra\u00f1as de Francisca Moya Luna le permiti\u00f3 a esta \u00faltima la publicaci\u00f3n de un poemario con el que la <em>doppelg\u00e4nger<\/em> Nellie va a ingresar a la comunidad literaria de M\u00e9xico. Luego, pensar que Nellie \u2013como ella misma dijo de Villa\u2013, \u201cnaci\u00f3 en 1910\u201d, de tal suerte que, as\u00ed como se debe distinguir a Doroteo Arango de Francisco Villa, se debe separar a Francisca Moya Luna de Nellie Campobello.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 14pt;\">El principal acierto de Mart\u00edn Luis Guzm\u00e1n en esa reedici\u00f3n de 1940 se da al inicio del texto. <em>Cartucho<\/em> comenzaba con el relato <em>El cartucho<\/em>, cuya primera frase es \u201cCartucho no dijo su nombre\u201d. La cacofon\u00eda resultante provoc\u00f3 la modificaci\u00f3n con la que el primer relato ahora adopta un pronombre an\u00f3nimo: <em>\u00c9l<\/em>. Ese anonimato encaja mucho mejor con lo que Nellie pretendi\u00f3 al nombrar lo que por s\u00ed mismo no pudo nombrarse.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 14pt;\">Nellie hizo con el personaje Cartucho lo que hizo consigo misma: lograr que un sobrenombre se convirtiera en una manera leg\u00edtima de nombrar. Los amigos son la familia que se elige\u00a0 \u2013as\u00ed lo recuerda Aguilar Mora en un ensayo de <em>Una muerte sencilla\u2026 <\/em>titulado \u00bf<em>Qu\u00e9 es un mes de agosto si no es eso?<\/em> \u2013, as\u00ed, elegir un sobrenombre es la forma de elegir un nombre propio prescindiendo de quienes nos nombraron al nacer.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 14pt;\"><em>Cartucho<\/em> se adelanta en muchos aspectos. Es una obra que trata de nombrar a los muertos, la violencia, a los desaparecidos \u2013tema que hoy adquiere una relevancia antes ni so\u00f1ada\u2013, a los olvidados \u2013de los que luego hablaron Jes\u00fas R. Guerrero o Luis Bu\u00f1uel\u2013, en fin, nombrar lo que no tiene nombre \u2013como puede ser la p\u00e9rdida de un hijo, bien se\u00f1ala la chilena Piedad Bonett.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 14pt;\">La acad\u00e9mica Sara Poot Herrera declara en un art\u00edculo de 1998 \u2013de nuevo la numerolog\u00eda\u2013, a\u00f1o en que se encontraron en Hidalgo los restos de Campobello, que <em>Cartucho<\/em> es una \u201cdeuda saldada y soldada\u201d con los muertos de la Revoluci\u00f3n mexicana. El propio texto, como el hallazgo de la comisi\u00f3n <em>\u00bfD\u00f3nde est\u00e1 Nellie?,<\/em> parece un intento por saldar la deuda con la escritora. Ojal\u00e1 pronto la literatura mexicana salde su deuda con ella.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff;\">***<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 14pt;\">* Egresado del diplomado <a href=\"https:\/\/www.literariacentro.org\/realidad-y-revelacion\/\">Realidad y revelaci\u00f3n: una visi\u00f3n de la literatura mexicana<\/a>, realizado con el apoyo del\u00a0Sistema de Apoyos a la Creaci\u00f3n y Proyectos Culturales de la Secretar\u00eda de Cultura federal<em>. <\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Humberto Or\u00edgenes Romero Porras* &nbsp; Nellie porque as\u00ed se llamaba su perrita y Campobello porque Campbell se apellidaba su padrastro. En realidad, se llamaba Mar\u00eda Francisca Moya Luna. Naci\u00f3 con el siglo, en 1900, en Villa Ocampo, Durango, seg\u00fan consta en investigaciones de archivo como las de Flor Garc\u00eda Rufino y Jes\u00fas Vargas Valdez \u2013quienes [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":578,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-498","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-textos"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v26.7 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Cartucho - Revista Literaria<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"http:\/\/literariacentro.org\/revista-4\/textos\/cartucho\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Cartucho - Revista Literaria\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Humberto Or\u00edgenes Romero Porras* &nbsp; Nellie porque as\u00ed se llamaba su perrita y Campobello porque Campbell se apellidaba su padrastro. En realidad, se llamaba Mar\u00eda Francisca Moya Luna. Naci\u00f3 con el siglo, en 1900, en Villa Ocampo, Durango, seg\u00fan consta en investigaciones de archivo como las de Flor Garc\u00eda Rufino y Jes\u00fas Vargas Valdez \u2013quienes [&hellip;]\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"http:\/\/literariacentro.org\/revista-4\/textos\/cartucho\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Revista Literaria\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/LiterariaCentro\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2024-09-09T23:23:31+00:00\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2024-12-15T20:29:53+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"http:\/\/literariacentro.org\/revista-4\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/download-3.jpeg\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"1500\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"830\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/jpeg\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"admin\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"8 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"http:\/\/literariacentro.org\/revista-4\/textos\/cartucho\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"http:\/\/literariacentro.org\/revista-4\/textos\/cartucho\/\"},\"author\":{\"name\":\"admin\",\"@id\":\"https:\/\/literariacentro.org\/revista-4\/#\/schema\/person\/b3c7e347229a6381bc7187a521cc4ee3\"},\"headline\":\"Cartucho\",\"datePublished\":\"2024-09-09T23:23:31+00:00\",\"dateModified\":\"2024-12-15T20:29:53+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"http:\/\/literariacentro.org\/revista-4\/textos\/cartucho\/\"},\"wordCount\":1759,\"publisher\":{\"@id\":\"https:\/\/literariacentro.org\/revista-4\/#organization\"},\"image\":{\"@id\":\"http:\/\/literariacentro.org\/revista-4\/textos\/cartucho\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\/\/literariacentro.org\/revista-4\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/download-3.jpeg\",\"articleSection\":[\"Textos\"],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"http:\/\/literariacentro.org\/revista-4\/textos\/cartucho\/\",\"url\":\"http:\/\/literariacentro.org\/revista-4\/textos\/cartucho\/\",\"name\":\"Cartucho - Revista Literaria\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/literariacentro.org\/revista-4\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"http:\/\/literariacentro.org\/revista-4\/textos\/cartucho\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"http:\/\/literariacentro.org\/revista-4\/textos\/cartucho\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\/\/literariacentro.org\/revista-4\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/download-3.jpeg\",\"datePublished\":\"2024-09-09T23:23:31+00:00\",\"dateModified\":\"2024-12-15T20:29:53+00:00\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"http:\/\/literariacentro.org\/revista-4\/textos\/cartucho\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"http:\/\/literariacentro.org\/revista-4\/textos\/cartucho\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"http:\/\/literariacentro.org\/revista-4\/textos\/cartucho\/#primaryimage\",\"url\":\"https:\/\/literariacentro.org\/revista-4\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/download-3.jpeg\",\"contentUrl\":\"https:\/\/literariacentro.org\/revista-4\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/download-3.jpeg\",\"width\":1500,\"height\":830},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"http:\/\/literariacentro.org\/revista-4\/textos\/cartucho\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Inicio\",\"item\":\"https:\/\/literariacentro.org\/revista-4\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Cartucho\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\/\/literariacentro.org\/revista-4\/#website\",\"url\":\"https:\/\/literariacentro.org\/revista-4\/\",\"name\":\"Revista Literaria\",\"description\":\"Expresi&oacute;n de nuestra comunidad\",\"publisher\":{\"@id\":\"https:\/\/literariacentro.org\/revista-4\/#organization\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\/\/literariacentro.org\/revista-4\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"https:\/\/literariacentro.org\/revista-4\/#organization\",\"name\":\"Literaria Centro Mexicano de Escritores\",\"url\":\"https:\/\/literariacentro.org\/revista-4\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/literariacentro.org\/revista-4\/#\/schema\/logo\/image\/\",\"url\":\"http:\/\/literariacentro.org\/revista-4\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/cropped-cropped-literaria1-1.png\",\"contentUrl\":\"http:\/\/literariacentro.org\/revista-4\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/cropped-cropped-literaria1-1.png\",\"width\":1768,\"height\":582,\"caption\":\"Literaria Centro Mexicano de Escritores\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/literariacentro.org\/revista-4\/#\/schema\/logo\/image\/\"},\"sameAs\":[\"https:\/\/www.facebook.com\/LiterariaCentro\"]},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\/\/literariacentro.org\/revista-4\/#\/schema\/person\/b3c7e347229a6381bc7187a521cc4ee3\",\"name\":\"admin\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/literariacentro.org\/revista-4\/#\/schema\/person\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/06ccdc9fc8ad783628c5d15513d43b06?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/06ccdc9fc8ad783628c5d15513d43b06?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"admin\"},\"sameAs\":[\"http:\/\/literariacentro.org\/revista-4\"]}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Cartucho - Revista Literaria","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"http:\/\/literariacentro.org\/revista-4\/textos\/cartucho\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"Cartucho - Revista Literaria","og_description":"Humberto Or\u00edgenes Romero Porras* &nbsp; Nellie porque as\u00ed se llamaba su perrita y Campobello porque Campbell se apellidaba su padrastro. En realidad, se llamaba Mar\u00eda Francisca Moya Luna. Naci\u00f3 con el siglo, en 1900, en Villa Ocampo, Durango, seg\u00fan consta en investigaciones de archivo como las de Flor Garc\u00eda Rufino y Jes\u00fas Vargas Valdez \u2013quienes [&hellip;]","og_url":"http:\/\/literariacentro.org\/revista-4\/textos\/cartucho\/","og_site_name":"Revista Literaria","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/LiterariaCentro","article_published_time":"2024-09-09T23:23:31+00:00","article_modified_time":"2024-12-15T20:29:53+00:00","og_image":[{"width":1500,"height":830,"url":"http:\/\/literariacentro.org\/revista-4\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/download-3.jpeg","type":"image\/jpeg"}],"author":"admin","twitter_card":"summary_large_image","twitter_misc":{"Escrito por":false,"Tiempo de lectura":"8 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"http:\/\/literariacentro.org\/revista-4\/textos\/cartucho\/#article","isPartOf":{"@id":"http:\/\/literariacentro.org\/revista-4\/textos\/cartucho\/"},"author":{"name":"admin","@id":"https:\/\/literariacentro.org\/revista-4\/#\/schema\/person\/b3c7e347229a6381bc7187a521cc4ee3"},"headline":"Cartucho","datePublished":"2024-09-09T23:23:31+00:00","dateModified":"2024-12-15T20:29:53+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"http:\/\/literariacentro.org\/revista-4\/textos\/cartucho\/"},"wordCount":1759,"publisher":{"@id":"https:\/\/literariacentro.org\/revista-4\/#organization"},"image":{"@id":"http:\/\/literariacentro.org\/revista-4\/textos\/cartucho\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/literariacentro.org\/revista-4\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/download-3.jpeg","articleSection":["Textos"],"inLanguage":"es"},{"@type":"WebPage","@id":"http:\/\/literariacentro.org\/revista-4\/textos\/cartucho\/","url":"http:\/\/literariacentro.org\/revista-4\/textos\/cartucho\/","name":"Cartucho - Revista Literaria","isPartOf":{"@id":"https:\/\/literariacentro.org\/revista-4\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"http:\/\/literariacentro.org\/revista-4\/textos\/cartucho\/#primaryimage"},"image":{"@id":"http:\/\/literariacentro.org\/revista-4\/textos\/cartucho\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/literariacentro.org\/revista-4\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/download-3.jpeg","datePublished":"2024-09-09T23:23:31+00:00","dateModified":"2024-12-15T20:29:53+00:00","breadcrumb":{"@id":"http:\/\/literariacentro.org\/revista-4\/textos\/cartucho\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["http:\/\/literariacentro.org\/revista-4\/textos\/cartucho\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"http:\/\/literariacentro.org\/revista-4\/textos\/cartucho\/#primaryimage","url":"https:\/\/literariacentro.org\/revista-4\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/download-3.jpeg","contentUrl":"https:\/\/literariacentro.org\/revista-4\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/download-3.jpeg","width":1500,"height":830},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"http:\/\/literariacentro.org\/revista-4\/textos\/cartucho\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Inicio","item":"https:\/\/literariacentro.org\/revista-4\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Cartucho"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/literariacentro.org\/revista-4\/#website","url":"https:\/\/literariacentro.org\/revista-4\/","name":"Revista Literaria","description":"Expresi&oacute;n de nuestra comunidad","publisher":{"@id":"https:\/\/literariacentro.org\/revista-4\/#organization"},"potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/literariacentro.org\/revista-4\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Organization","@id":"https:\/\/literariacentro.org\/revista-4\/#organization","name":"Literaria Centro Mexicano de Escritores","url":"https:\/\/literariacentro.org\/revista-4\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/literariacentro.org\/revista-4\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"http:\/\/literariacentro.org\/revista-4\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/cropped-cropped-literaria1-1.png","contentUrl":"http:\/\/literariacentro.org\/revista-4\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/cropped-cropped-literaria1-1.png","width":1768,"height":582,"caption":"Literaria Centro Mexicano de Escritores"},"image":{"@id":"https:\/\/literariacentro.org\/revista-4\/#\/schema\/logo\/image\/"},"sameAs":["https:\/\/www.facebook.com\/LiterariaCentro"]},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/literariacentro.org\/revista-4\/#\/schema\/person\/b3c7e347229a6381bc7187a521cc4ee3","name":"admin","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/literariacentro.org\/revista-4\/#\/schema\/person\/image\/","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/06ccdc9fc8ad783628c5d15513d43b06?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/06ccdc9fc8ad783628c5d15513d43b06?s=96&d=mm&r=g","caption":"admin"},"sameAs":["http:\/\/literariacentro.org\/revista-4"]}]}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/literariacentro.org\/revista-4\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/498","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/literariacentro.org\/revista-4\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/literariacentro.org\/revista-4\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/literariacentro.org\/revista-4\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/literariacentro.org\/revista-4\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=498"}],"version-history":[{"count":10,"href":"https:\/\/literariacentro.org\/revista-4\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/498\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":577,"href":"https:\/\/literariacentro.org\/revista-4\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/498\/revisions\/577"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/literariacentro.org\/revista-4\/wp-json\/wp\/v2\/media\/578"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/literariacentro.org\/revista-4\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=498"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/literariacentro.org\/revista-4\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=498"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/literariacentro.org\/revista-4\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=498"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}